Todas las familias que formamos AFADENNE hemos pasado, y continuamos pasando, por situaciones emocionalmente duras.
Es por ello que entre nuestras demandas se encuentra el deseo de poder contar con un terapeuta familiar que nos oriente y nos apoye desde el momento en que se nos comuniquen las circunstancias de nuestros hijos.

Reivindicamos así mismo el derecho a la información, en ambas direcciones: que se nos informe en su momento de todo lo relacionado con nuestros hijos y poder compartir con los profesionales nuestros conocimientos y experiencia como padres puesto que nadie conoce al niño como su propia familia.

Además, los fines presentes en los estatutos de AFADENNE son los que siguen:

Que la detección de signos de alerta, que constituyen posibles indicadores de trastornos en el desarrollo infantil, debe estar presente en el trabajo cotidiano de todos aquellos que trabajan con poblaciones infantiles, en especial con los pediatras y educadores infantiles.
Que en los centros de Atención Temprana exista una orientación familiar especializada con la periodicidad necesaria para optimizar los efectos de los respectivos tratamientos.
Que la triple asignación competencial no suponga una dificultad añadida a la ya compleja tramitación administrativa.
Que las diferentes valoraciones a las que se ven sometidos los niños se coordine de tal modo que desde el punto de vista del niño y sus familias queden reducidas a un único proceso valorativo.
Que no se haga una interpretación sistemática y finalista de la normativa autonómica relativa a la Atención Temprana de modo que ésta se mantenga hasta el comienzo mismo del curso escolar con independencia de la fecha concreta en que cada niño cumpla los seis años de edad.
Que se implante en la Comunidad de Aragón la Atención Postemprana.